EVOLUCION DE LA TEORIA, LA FILOSOFIA Y LAS TECNICAS DE LA QUIROPRACTICA

 

La teoría y práctica quiropráctica de D.D. Palmer evolucionó de su trabajo como sanador magnético. Durante sus 17 años de carrera quiropráctica, sus ideas sobre la naturaleza de la enfermedad y los mecanismos de su arte curativo sufrieron una metamorfosis.

Su preocupación central fue siempre la inflamación que detectaba en sus pacientes, y que creía alteraba el tono saludable de las células y tejidos del cuerpo. La primera teoría de Palmer sugería que la inflamación era consecuencia de la anatomía desplazada: arterias, venas, nervios, músculos, huesos, ligamentos, articulaciones o cualquier estructura anatómica que estuviese fuera de su posición normal. Palmer, que inicialmente se llamó a sí mismo “manipulador magnético,” utilizaba sus manos para recolocar estas partes, o como él diría, manipulaba para ajustarlas a su posición adecuada.

En 1903, mientras enseñaba y ejercía en Santa Barbara, California, Palmer redujo el enfoque de su teoría de cualquier parte anatómica desplazada a exclusivamente las articulaciones del cuerpo, especialmente las de la columna vertebral (“Bone out of Place: BOOP”). Llegó a creer que cuando estas articulaciones se desalineaban (subluxaban), podían pinzar las raíces de los nervios raquídeos al salir de los agujeros vertebrales. Una ligera presión sobre los nervios, hipotéticamente, causaba un impulso neural excesivo que llegaba a los órganos, haciendo que se inflamasen. Se pensaba que una mayor presión interrumpía los mensajes nerviosos.

D.D. enseñó a su hijo, y la que B.J. Palmer aceptaría como el concepto de quiropráctica original de su padre. B.J. promovió esta noción de la subluxación como la teoría del “pie pisando la manguera”.

D.D. introdujo el concepto de Inteligencia Innata hacia 1904. El Innato era una entidad inteligente que dirigía todas las funciones del cuerpo, y utilizaba el sistema nervioso para ejercer su influencia. “El Viejo Padre Quiro” finalmente llegó a ver la Inteligencia Innata como una manifestación individual de la Inteligencia Universal, o Dios.

 

Como D.D. creía que los impulsos neurales eran vibratorios por naturaleza, esto significaba que el exceso de vibración causaría inflamación en los órganos finales. Un nervio laxo, en cambio, enviaría escasos impulsos nerviosos a los tejidos, causando un “funcionamiento disminuido de los organos” y/o tumores.

“El Viejo Padre Quiro” postulaba que había tres causas de subluxaciones: toxinas, trauma físico y autosugestión; la mayoría de quiroprácticos han seguido adelante con estas ideas etiológicas.

La ingenio de los quiroprácticos al crear estrategias de valoración y ajuste ha sido espectacular, y hoy en día se enseñan en las universidades de quiropráctica docenas de técnicas de marca y “genéricas” y se ejercen dentro de la profesión.

 

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